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Showing posts from April, 2019

Poesía - Volver a tenernos

¿Como se sentiría volver a tenerte? ¿Mi estomago se llenaría de mariposas en cada abrazo? ¿El cielo se invadiría de fuegos artificiales al vernos besar? ¿La Luna se volvería confidente por las noches cuando más te extrañaría? ¿El Sol brillaría solo para nosotros? Tal vez las aves cantarían al vernos de la mano por la vereda y los grillos les hagan segunda con su orquesta por las noches, cuando te despidas de mí. ¿Las estrellas caerían por el cosmos solo para que pidamos deseos mientras las admiramos? ¿O los vecinos se asomarían por la ventana para vernos abrazar en la calle? Probablemente nos reiríamos para sentirnos menos incomodos. ¿Como seria volver a tenernos? ¿Tu almohada escucharía de mí? ¿Habría algún brillo en tus ojos al verme? ¿También contarías el tiempo para nuestro próximo encuentro? ¿Tus adentros también se tornarían un horno al reconocernos con el tacto? Tal vez me tomarías de la cintura y yo jugaría con tus cabellos mientras nos planeamos la vida entera. ¿Así sería el tenernos? ¿Nos…

Historia Corta - El rostro que fui

El rostro que fui
Nota Editorial: Debido al tamaño de la obra esta se presentará en dos números, la primera parte se encuentra en esta revista y la segunda aparecerá en el numero uno del año dos.

Prólogo: Felici y Marion… ellos eran uno en dos. Ella lo amaba, pero luego de su propio engaño quedo despiadada. Él ya nunca volvería a perdonarla siendo que aún por las noches soñaba con ella, es solo que el dolor lo cegaba, ella se dejó llevar por un momento de deseo y sus labios a otro pertenecieron, pero aún estaba enamorada solo de él, solo del primero, él era el único por el que suspiraba sin consuelo. Él lo sabía, por eso la castigaría, sabía que ella por él la vida daba, pero quería esta vez cobrar venganza. La decisión ya se había tomado, la suerte había sido echada; Francia estaba a punto de quemarse ante la rabia y el dolor, la rabia de los dos y el dolor que no cesaba, aún no podía soportar el recuerdo de ver a su mujer acariciando otro rostro, mirando otra cara, tocando otras manos,…

Historia Corta - Desamor

Desamor
Hermoso atardecer en el mes de otoño, las hojas de los árboles caen, un olvido del aquel amor, el cual no funcionó, hermosas melodías escucharé, historias fracasadas olvidaré, un desamor para olvidar los viejos capítulos. viejas canciones escucharé día a día, un verso del olvido escribiré, te dejé de olvidar por la relación, te eliminé de todas mis redes sociales, y no quise saber nada de ti.  Un desamor para olvidarme de todo, cartas y fotografías fueron quemadas, aquella noche te dejé de amar, aquella noche ya no quise saber nada. Hermosa noche con una copa de vino, recuerdos fueron tirados a la basura, un amor que no funciono por estupideces, ya no quise nada de ti, confianza ya no era la misma pero un desamor fue justo y necesario, un desamor para olvidarte completamente, días y noches dejándote de amar.

Historia Corta - El último día

El último día
El día del fin del mundo salí de mi casa por la mañana para mirar por última vez las nubes, los árboles y las casas circundantes. Las calles estaban vacías porque las personas desconcertadas se guarecían en sus viviendas. Los pájaros no cantaban y los perros y gatos yacían silenciosos y asustados en los rincones.   Abrace a mi esposo y a mis hijos, mientras nos decíamos cuanto nos amábamos. Departimos con la misma tranquilidad y amor de todos los días. Incluso hicimos planes porque sabíamos que la esperanza sólo termina cuando se concluye la vida y en ese momento no había acabado aún. Reflexioné acerca de lo que hubiera cambiado, la apatía de todos los días, el voltear la cara a las desigualdades e injusticias por temor a evidenciarme y exhibir una impotencia que me rebasaba. Ese transcurrir cotidiano realizando acciones superfluas contrarias a mi forma de sentir y de pensar. Pensaba en mis hijos, me conmocionaba la espera del trágico desenlace, de esa situación que no podía…

Historia Corta - Juventud en Octubre

Juventud en OctubreMi infancia fue interrumpida. No recuerdo mucho. Aún despierto por las noches, sudando, gritando porque sueño, aunque realmente son pesadillas. Esos ojos mirándome, con las venas gruesas e inyectadas de sangre preguntándome “niño, ¿estás bien?”; Es para mí una pesadilla revivir aquella tarde en la tienda de don Apolonio. Con el tiempo me he acostumbrado. Uno termina acostumbrándose a sus demonios y miedos. Tengo más de 65 años pero siento que he vivido dos siglos, es asombroso cómo unos breves minutos pueden parecer una eternidad. Y más cuando eres un niño de tan solo 9 años. Mientras comienzo a escribir este relato viene a mi mente mi madre. ¡Cielos!, aún recuerdo su perfume, el último aroma que pude percibir cuando se despidió de mí. Mi mamá era una madre soltera. Bueno, en este caso se aplica el término soltera cuando la figura paterna se comporta como otro hijo. Ella a veces lavaba ropa ajena y su último trabajo fue que se había registrado como voluntaria en una …