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Historia Corta - El canto de Dante

-Te querré mañana, y así, cada día, mientras estemos aquí. - repitió, Carlo, una vez tras otra. Parado afuera del granero se frotaba las manos nerviosamente, le sudaban tanto que constantemente se limpiaba en el pantalón. << El inagotable deseo de permanecer cerca de ti. >> Pensó. Y se sintió un tanto ridículo. Caminó despacio y con vacilación hacia su casa. Sólo tenía que dar unos cuantos pasos para llegar. Al otro lado de la calle, un hombre gordo y demasiado rubio, con buen aspecto de aseo, comía un pan en forma de trenza. Levantó su mano desocupada en forma de saludo hacia Carlo. Este lo ignoró y siguió caminando. Giró despacio la manija de la puerta, pero no entró enseguida, se detuvo mirando al fondo de la casa, era a donde se dirigía. Sus tristes cavilaciones fueron interrumpidas por un golpe en el hombro. Se trataba de su papá. A quien no podían quitarle la sonrisa. Lo tomó del cuerpo, y le lanzó una mirada que Carlo sabía lo que significaba. << Eres un buen chic…
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Historia Corta - Velo involuntario

El respaldo de la cama era terriblemente incómodo. Escuchaba el tic tac del reloj más fuerte de lo normal. Se sentía muy sola y temerosa en la habitación del hospital. Enfrente de ella se encontraba una enfermera dormida en un sofá, sosteniendo un par de papeles sobre sus piernas. La señora Elisa cavilaba con tristeza en memoria de sus padres, recientemente asesinados en un atraco. Le costaba ver que hubiera tanto odio alrededor. De eso era de lo que todo se trataba. Y no del odio hacia otros, sino a uno mismo. Si realmente no tuvieran ese sentimiento, no harían daño a nadie. La puerta se abrió bruscamente, interrumpiendo así sus pensamientos. Gael entró sigiloso al percatarse de que la enfermera estaba dormida. Y le dio a Elisa un beso tierno en la frente, mientras que ella asentía a todas las preguntas que él le hacía. No tenía ánimos de hablar. La enfermera despertó al abrirse la puerta por segunda vez. Se levantó a checar a la paciente dejando de lado los papeles, y salió enseguida…

Historia Corta - Mortem y el mundo de los muertos

¿Cuanto tiempo debo seguir haciendo esto? ¿Hasta que termine muerto? Me he hecho estas preguntas durante 2 años de estar en el ejército. Cuando me uní, no imaginé que habría una guerra 1 año después, fue muy repentino. Tanto tiempo disparando a personas que ni siquiera conocía, no sabia que es lo que habían hecho, ni sabia si tenían familia, seguro la tenían, pero desgraciadamente ese es mi trabajo, y tanto tiempo efectuándolo me han hecho insensible, pero no soy una maquina de matar, mas bien soy carne de cañón. Hoy se me ha asignado la misión de eliminar a un cartel de narcotraficantes, o eso es lo que me han dicho, realmente no me importa. No llego a socializar con mis compañeros, no debería hacerlo, ya que en cualquier momento podría recibir un tiro en la cabeza. Pero no pude evitar acercarme a Laura, en ella he utilizado la poca sensibilidad que me queda. Mientras estamos en el helicóptero aprovecho para hablar con ella: --¿Qué te pasa?-- Le pregunto. --¿No es obvio? Tengo miedo. --Es…

Historia Corta - La chica de la estación de trenes

Aquella era una chica fantástica, era tan agradable a la vista, como si miraras un atardecer eterno, sus ojos infinitos te invitaban a ver las estrellas reflejadas en ellos pero si algo te deslumbraba era su sonrisa, la cual te contagiaba como la alegría del primer beso. La chica de la estación de tren, vivía sus días trabajando por las tardes, cuidando de la gente en la estación los ayudaba cuando estaban perdidos o les decía la hora a los despistados, era en definitiva un ángel del servicio al cliente. Pero también tenia sentía un poco de soledad. La gente que bajaba del tren iba toda presurosa y la que subía solo tenia ojos para sus celulares. Y así sus días pasaban como las gotas en un día lluvioso. Hasta que conoció a un maquinista, aquellos hombres que manejan los trenes. Era muy guapo y a la distancia se veía tan agradable, la chica quedo encantada con la fugaz presencia de aquel hombre, ya que solo podía verlo cuando el tren dejaba pasajeros. Se intercambiaban miradas que decía…