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Historia Corta - En la boca del León

Un mundo caleidoscopio colapsaba rápidamente sobre sí mismo, fuertes colores brillantes repentinamente chocando con grises casi blancos, rostros deformados lentamente en criaturas demoníacas, retomando formas humanas y nuevamente perdiendo las facciones reconocibles, lugares que se transformaban en arena, todo se lo tragaba la inmensa oscuridad que avanzaba a través de figuras hexagonales, como un túnel de luz, daba la impresión de que debía terminar pero nunca lo hacía, aparecía una figura que no entendía, cambiaba rápidamente de forma, un teseracto luminoso extendiéndose cada vez más.
Alana Hicks despertó súbitamente, sentía como si hubiera caído de una distancia muy alta, las extremidades le dolían como si las hubiera trabajado por horas continuas, lentamente movió la mirada, estaba en su apartamento, bañada en el sol que entraba por el enorme ventanal, las persianas metálicas se habían despejado a los primeros rayos gracias a los sensores externos, el enorme cuarto bla…

Historia Corta - Cómo curar un corazón

Resumen

A lo largo de la extensión de este texto, me enfoqué principalmente en la definición clásica del amor y en sus tragedias, como el tener un corazón roto.
Me centré, en su mayoría, a dar consejos y maneras en las que una persona pueda curar un corazón, sentirse bien de nuevo y dejar de pensar que el amor es algo del pasado. 
El amor propio como parte fundamental de una relación sana consigo mismo y la manera en la que debemos de amarnos para aprender a aceptarnos y a entender que no somos culpables de nada. 

 
Tengo 16 años, me han dicho  que soy muy joven para tener el corazón roto, les he contestado  que son muy viejos para amar. No tiene sentido, ¿verdad?
El chico que me gusta, la chica de tus sueños,  su amor imposible; son tantas las personas a las que, sin querer, les otorgamos el derecho de rompernos.
Hoy no estoy aquí para decirte que encontrarás a alguien que te sanará, porque ya la encontraste, esta sentada justo aquí y ahora leyendo esto en un intento, tal vez útil, de olvidar.
No necesitas una nueva pareja, ni buscar a quien tu atención no merece, te necesitas a mi mismo o a ti misma, eres el único ser humano capaz de curar un corazón roto.

Comienza por llorar, ya lo has hecho lo suficiente, ¿no? Aún se forma un nudo en mi garganta al pasar por los viejos lugares que solíamos visitar. ¡No cambies de ruta!
Entiendo que sus ojos estén impregnados en aquellas calles, bulevares y hasta en tu propia habitación, pero probablemente no esté pensando en ti, así que piensa en ello.

Baila las canciones que cantaban juntos, disfrútalas, tal vez no era él quien las hacía tan especial. La magia siempre estuvo en ti, baila, baila más y más rápido, podrás sentir sus manos sujetándote; no necesitas que te sostengan.
Ve sus series favoritas, recuérdalo, y ahora que no esta ahí tal vez logres entender que no era él, era el amor.
No fue aquel chico, aquella chica, aquel hombre o aquella mujer la que sacudió a tu estómago, fue el amor.
El amor no es una persona, no son unos ojos bonitos, ni un perfume que te hace soñar. El amor no son los besos, los abrazos, las caricias. El amor no son las cartas, los regalos, las rosas.
El amor es…
Lo primero que has pensado, eso es el amor.
El amor es la poesía, los rayos del sol, la brisa en la mañana, la lluvia en tu ventana.
El amor es magia, el amor no rompe.
No busques ni mendigues por amor, que todo el amor que necesitas está en ti.
Crea, inspírate, ríe, baila, canta, amate
Amate tanto que la chica o el chico de tus sueños seas tú mismo.
Amate tanto que cuando declares tu amor y te rechacen, no seas tu la que pierde.
Amate tanto que no necesites más amor que el tuyo.
Sanate, que un corazón roto crea pero un corazón feliz inspira.
¿Cómo curar un corazón?, ¿cómo sanar un alma?
Amate.
El amor de película es real y comienza contigo.
Tengo 16 años y he tenido el corazón tan  roto que me he culpado a mi misma, hoy escribo lo que me gustaría haber leído.
Nadie merece un corazón tan bonito y puro como el tuyo.
Valórate.

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