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Historia Corta - En la boca del León

Un mundo caleidoscopio colapsaba rápidamente sobre sí mismo, fuertes colores brillantes repentinamente chocando con grises casi blancos, rostros deformados lentamente en criaturas demoníacas, retomando formas humanas y nuevamente perdiendo las facciones reconocibles, lugares que se transformaban en arena, todo se lo tragaba la inmensa oscuridad que avanzaba a través de figuras hexagonales, como un túnel de luz, daba la impresión de que debía terminar pero nunca lo hacía, aparecía una figura que no entendía, cambiaba rápidamente de forma, un teseracto luminoso extendiéndose cada vez más.
Alana Hicks despertó súbitamente, sentía como si hubiera caído de una distancia muy alta, las extremidades le dolían como si las hubiera trabajado por horas continuas, lentamente movió la mirada, estaba en su apartamento, bañada en el sol que entraba por el enorme ventanal, las persianas metálicas se habían despejado a los primeros rayos gracias a los sensores externos, el enorme cuarto bla…

Poesía - Mundos corrompidos

Diamante de campos elíseos
Bajo la osamenta desértica de la belladona Nicte
Sublimo el íntimo recuerdo de tus caricias lascivas
Horadando con tu lengua mis deseos, pecados inhóspitos del alma

Las hendiduras de la noche susurran tu nombre
De luciérnagas Ínclitas
Del epicentro de los blondos senos de la oscuridad
Emerges sublime redentor de talante caótico
Volviendo mi cuerpo en diluvio y cenizas

Abjuro tu nombre como canto virgen en la soledad continua
En el musgo de tus caricias, en las suturas subyugadas por la agonía
Entre abres intersticio abismal
De salvaje bestia la gardenia maldita entre barrotes de tisú magistral

He de engullir el epigrama arduo de tu ausencia adherido a la melancolía
Con frenético anhelo y famélica demencia
El arpa encubre sus canoras melodías en ambrosía fulgente
Los cuatro elementos reencarnan en cuerpos
Contemplando el choque tempestuoso de dos mundos corrompidos

Despójame y despójate de las sombras que nos encubren
Rasga la niebla intacta adosando el amor y la pasión
Que rehacen el universo
Renace del caos; la paz
De la semilla de la muerte el proceloso azahar de pétalos de lluvia

Zafir de fruición con pavesas de euforia en vorágine ardua
Las estrellas se deleitan ante el aras de nuestra lunática ambición
Déjame socorrer el sedal carmesí de tu cuerpo

No me dejes caer en los gráciles brazos de la ninfa arcana
Se la voz oriunda de mis latidos
El grito desollado en las noches en que el mausoleo plateado reverdece

Seamos el alba de un nuevo planeta
Mientras las arañas habitan en nuestra sed y en sus telarañas relatan nuestra historia
Converge en mí, creando el vino apocalíptico
Amargo roer del infinito brebaje afrodisíaco

Germinemos en vida y muerte bogando en el espacio
Con las siluetas entrelazadas
Entre espinas y vórtices

Hasta confundirnos en constelaciones.

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Apartó el vaso colocándolo en su extremo derecho sin decir nada y exactamente así, se quedaron los dos. Por un buen rato permanecieron reservándose a …