Skip to main content

Dependencia económica y su relación con la Marginación municipal, Morelos 1990-2000

Heriberto Cajigal Rodríguez Oscar Samario Hernández
Dependencia económica y su relación con la Marginación municipal, Morelos 1990-2000
Resumen La población de un territorio debe relacionarse con el mercado laboral para poder satisfacer sus necesidades económicas, culturales y políticas. Debido al anterior hecho social, se parte del supuesto que hay una asociación entre la proporción de la población relacionada con el mercado laboral y el grado de marginación de los municipios del estado de Morelos. Finalmente, el aporte metodológico es, pretender cifrar cual es la relación directa entre la dependencia económica, proporción de personas que desempeñan una ocupación entre las que no trabajan, y el grado de marginación de los municipios de Morelos.
Palabras clave: Dependencia económica, mercado laboral y grado de marginación.
Abstract The population of a territory must relate to the labor market in order to satisfy its economic, cultural and political needs. Due to the above social fact, it is …

Poesía - El diablo entro en mí

La noche de ayer el diablo entro en mí,
no supe cómo fue, lo cierto es que lo sentí.
La noche era muy fría yo comencé a tiritar,
temblaba de melancolía, temblaba de soledad,
mi alma estaba vacía, sentía ganas de llorar.
Creo que el diablo de eso se valió para atacar,
y yo cansado de pensar la guardia descuide,
y con un golpe de jab hasta el suelo me derrumbe.
Quise incorporarme y los presentes se burlaron,
con una risa tan perturbante que mi furia desataron.

Cuando me levante el frio desapareció,
con desprecio los mire y la realidad cambio.
Como me vieron enfurecido se apartaron de mí,
pero el demonio escondido me incitaba a la lid.
De pronto una mujer enfrente de mí se postro,
la comencé a reconocer, la situación cambio,
todo indicaba que Lucifer se había marchado,
pero dentro en mi ser permanecía agazapado.
Sentado cabizbajo como me encontraba,
cobijado por los brazos de esa chica adorada,
el diablo hizo que olvidara esa situación,
y como maleficio al corazón lo convulsionó.
¡Tú has de ser la amada que mi cariño desprecio!
¡Qué haces aquí sentada!, ¿acaso la burla no basto?

Dicho estas palabras de mí cuerpo la aparte,
con desprecio la miraba y hasta el suelo la arroje.
Todo mundo incrédulo comenzó a protestar,
pero se volvían mudos cuando los volteaba a mirar.
En eso recordé aquel momento de mi caída,
no sé cómo fue pero mi cabeza se llenó de neblina,
escuchaba voces que me ordenaban pelear,
sentía como a brotes fluía en mí la maldad,
me contuve como pude, ya me sentía salvado,
pero un trago me confunde, ¡allí estaba el diablo!

Alguien se acercó a reclamar mi comportamiento,
pero el mismo no era ya y lo golpee sin razonamiento,
no sentí remordimiento, ni tampoco dolor,
yo estaba muy contento por aquella situación.

De pronto la razón me llego con destellos,
y estar en esa situación me erizo los cabellos,
la tristeza me invadió, sentí ganas de llorar,
como fue que sucedió, ¡porque comencé a pelear!
Sin decir alguna palabra me aleje rápidamente,
no quería que entrara Lucifer en mí nuevamente.

Por un momento no supe de mí,
pero de pronto en mi casa me vi,
con mirada alarmante mi padre no dejaba de hablar,
pero mi cabeza inquietante no me dejaba escuchar.
No sé cómo lo hice pero controle mis impulsos,
lo único que dije, que en mi cuarto eran intrusos,
no sé qué más sucedió, ya no recuerdo nada,
pero cuando amaneció estaba sobre la cama,

Mi cabeza pesaba mucho, fluían vagos recuerdos,
con mi cuerpo debilucho, y mi estómago revuelto.
De pronto me percate de la resaca, y lo entendí,
con esa botella que tome el demonio entro en mí.
¿Cómo pudo suceder?, ¿cuantas tonterías habré hecho?
no lo podía entender, la cruda moral golpeaba mi pecho.
Como pude me incorpore, mi cuerpo comenzó a convulsionar,
apenas a la puerta llegue, en seguida comencé a vomitar.
Mi alma y mi ser fueron entregados en una copa de licor,
por la mañana fui exorcizado con un licuado de sabor.
Por la noche era demonio, causante de agravios y dolor,
hoy con un purgatorio, he vuelto a ser siervo del señor.

Comments

Popular posts from this blog

¿Quieres publicar con nosotros? Lee los siguientes pasos.

La revista nace como una idea ambiciosa para dar la oportunidad de publicación a aquellos que no han encontrado cómo hacerlo. La única remuneración que se ofrece es publicar los textos seleccionados sin ningún costo, ya que somos una revista sin fines de lucro.
Nuestra idea central es poder publicar y vender las obras a un costo accesible con el único fin de solventar gastos del proyecto sin algún intermediario y continuar expandiendonos con el propósito de funcionar como una plataforma para aquellos autores que quieren mostrarse al mundo.

Requisitos:
Tamaño mínimo de la obra de una (1) cuartilla, máximo treinta (30) cuartillas.Tipo de letra Times New Roman, tamaño 12, interlineado a 1.5, texto justificado (en casos especiales se debe explicar por qué no se justifica el texto), formato .doc, .docx, .odtContáctanos al correo contacto@elfuturodelayerhoy.com para dar seguimiento.
Por favor toma en cuenta los siguientes puntos:
Nos reservamos el derecho de responder o dar razones de por qué un…

Segunda Convocatoria del Segundo Año para la revista "El futuro del ayer, hoy"

Historia Corta - Las criaturas de Pedro Linares

Las criaturas de Pedro Linares

Habían reído y hablado tanto que discurrió el tiempo sin que se dieran cuenta, tanto que pasaron por alto los repetidos avisos del agua hirviendo en el fogón. La risa y la charla disolvían los dolores, pero el remedio que indudable sanaría a Pedro estaba danzando entre burbujas en un cazo de peltre azul. Su abuela advirtiendo el vapor, se levantó de la silla para servirle un poco, apagó el fuego y se colocó en el extremo opuesto mirándolo beber. Mientras su tasa de té humeaba, notas dulzonas producían un efecto un tanto adormecedor. Un silencio invadió la cocina que era tan amarilla y cálida, que casi se pudieran haber olvidado del mal clima afuera. Pasó el primer trago y de inmediato pudo sentir la canela tibia por su garganta, bajar hasta su estómago e inundarlo con una sensación que lo hacía sentir bien.
Apartó el vaso colocándolo en su extremo derecho sin decir nada y exactamente así, se quedaron los dos. Por un buen rato permanecieron reservándose a …