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Historia Corta - La triste historia de la primera cita

Estábamos sentados en los columpios viéndonos el uno al otro, estábamos sentados no de la manera convencional, estábamos de lado para poder vernos mejor, yo la veía fijamente mientras ella se sonrojaba y se ponía a reír y muy nerviosa, pude ver su sonrisa perfecta y escuchar ese sonido raro que hace cuando se pone nerviosa, además de apreciar sus grandes pómulos y su sonrisa perfecta, tenía sonrisa Colgate, dientes perfectamente alineados y bastante blancos a mi parecer; empezó a reproducir sus canciones y me platicaba de gustos que tenia de la música, yo le hablaba de la música clásica en comparación con el reggaetón y ella no se quejaba ni decía nada, dijo que le gustaba una pieza musical de Bach y yo le comenté qué pieza de música clásica era la que me gustaba (era claro de luna), en ese momento me dijo que la tenía pero me quería decir algo y después de contármelo debería de ignorarlo; me lo dice y me sale pero le dije que no puedo hacer eso, en fin platicamos sobre m…

Poesía - Cruzar el puente

Veo los días asomarse
como dedos inquietos
buscando el interruptor
sin entrar a la habitación
pasos lentos, desiguales
regándose sin dirección
sobre fotos y calendarios,
nada en verdad concluye.


En esta hora pálida y de silencio
en que puedo caminar despierto
escribo cada pensamiento
que surge y me atraviesa
antes de que caída al suelo
se estropee y desaparezca
en medio del polvo y el olvido
sin un nombre ni haber sufrido.


La imagen orgullosa e intocable
que se desmorona como arena
más se tarda en comprender
que en levantarse y empezar
hoy casi nadie duerme tranquilo
los que lo hacen están muertos
cruzar la calle es peligroso
quedarse quieto lo es más.


Los golpes se pierden en el viento
todos esperan un resultado diferente
los taxis viajan a través del tiempo
el chofer es un narrador omnisciente
algunos hacen de los trenes camas
sus huesos crujen como hojas secas
el ruido abre espacios entre las rejas
hombres salen envueltos en llamas.


Parece ser un domingo sin ocaso
estirándose sobre mi propia voz
camina por delante y sin prisas
por un pasillo expuesto de infinito
parece que siempre puedo volver
los números sostienen mi andar
cruzar los puentes es más seguro
ir y venir por encima de los autos.

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Segunda Convocatoria del Segundo Año para la revista "El futuro del ayer, hoy"

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Las criaturas de Pedro Linares

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