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Historia Corta - La triste historia de la primera cita

Estábamos sentados en los columpios viéndonos el uno al otro, estábamos sentados no de la manera convencional, estábamos de lado para poder vernos mejor, yo la veía fijamente mientras ella se sonrojaba y se ponía a reír y muy nerviosa, pude ver su sonrisa perfecta y escuchar ese sonido raro que hace cuando se pone nerviosa, además de apreciar sus grandes pómulos y su sonrisa perfecta, tenía sonrisa Colgate, dientes perfectamente alineados y bastante blancos a mi parecer; empezó a reproducir sus canciones y me platicaba de gustos que tenia de la música, yo le hablaba de la música clásica en comparación con el reggaetón y ella no se quejaba ni decía nada, dijo que le gustaba una pieza musical de Bach y yo le comenté qué pieza de música clásica era la que me gustaba (era claro de luna), en ese momento me dijo que la tenía pero me quería decir algo y después de contármelo debería de ignorarlo; me lo dice y me sale pero le dije que no puedo hacer eso, en fin platicamos sobre m…

Poesía - Ella

Ella prefiere inundar su mente con recuerdos
En realidad siempre estuvieron ahí. Y aunque están llenos de dolor ella prefiere abrazarlos y alejarse del presente
Pareciera que su vida se detuvo el día que la muerte se recostó entre sus brazos
Ahí el tiempo no transcurrió más y no volvió a cumplir años
Su piel se marchita, sus ojos dicen lo contrario
El verde profundo es una válvula por donde emergen litros de vidas, y los veo cansados y decepcionados observando el presente, pero no dejan de tener una esperanza por volver hacia atrás, antes de que se diera el último suspiro
Es tan grato tenerte
Hace ya tiempo entendí que no soy importante para ti ya que soy parte de este lugar que te agobia
Y no te culpo, yo también a veces prefiero vivir de los recuerdos que inventa mi mente
Pese a que nunca sabré que es eso tan bello que dejaste en el pasado del que tanto te aferraste, espero que haya valido la pena, en verdad espero que haya valido el gozo de vivir por siempre ahí.

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Apartó el vaso colocándolo en su extremo derecho sin decir nada y exactamente así, se quedaron los dos. Por un buen rato permanecieron reservándose a …