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Historia Corta - Con otra voz

RESUMEN: Lo que significa ser mujer, recuperar el autoestima y saberse dueña de su destino En la soledad de mis pensamientos al mirarme en el espejo me he preguntado qué es lo que me hace bella, el espejo me regresa una mueca y me hace suponer que soy un tanto fea. Imaginando siendo otra le pregunto ¿qué tiene esta mujer que puede causarme envidia? A lo que contundentemente  responde: Eres una mujer con una gran fortaleza que olvida que sus heridas sangran para curar al que está mal herido, da su mano al desvalido y carga la cruz del condenado. Mujer que hace de su bandera la justicia, lucha por la libertad y es clara de pensamientos. La inteligencia habita en su cabeza y grandes sentimientos en su corazón, habida de iniciar nuevos proyectos que impacten con la razón. Esa boca que dice verdad y que algunos han besado y otros tantos quisieran besar, han sido plasmados en un lienzo y sus palabras escuchadas en ciertos momentos. Su voz que siendo grave y ronca es capaz de dar u…

Escrito Corto - La oscuridad cesó de golpe

La oscuridad cesó de golpe

Resumen: En este cuento breve se relata los últimos tres días de un hombre, los cuales están atravesados por una serie de frases y leyendas que ha leído en carteles publicitarios, etiquetas de bebidas alcohólicas y de la misma televisión que intervienen en el desarrollo de la línea de sucesos. Entre las cosas a destacar, se ve cómo el personaje afronta su realidad haciendo ingresar temas que van desde la amistad, el cansancio y la muerte, en especial, en uno de sus aspectos más interesantes: la muerte voluntaria. Dotado de una brevedad necesaria, en este cuento se ve una toma de decisión, la cual, deja abierta la posibilidad al lector de poder interpretarla. Entre otras cosas, podría ser considerado este breve cuento como el cierre a una historia que abre, a su vez, el camino a muchas otras.

Palabras clave: Existencia, Cotidianeidad, Alcohol, Amistad, Cansancio, Muerte voluntaria.




A mi amiga, Jade.
La oscuridad cesó de golpe.
Entre dos miedos: la luz y la oscuridad

Carlos Dario Romero

La oscuridad cesó de golpe, sus ojos se abrieron y pudo comprender que de un golpe volvió a la realidad y a ser el mismo de todos los días. Comenzaba otra semana de monotonía en aquel vecindario de tonos grises, él apenas se estaba levantando de su cama nada modesta y caminando a su baño bastante lujoso. No hizo más que mirarse en el espejo y ver un rostro cansado y ojeroso. Al salir del baño tomó un trago de una botella de alcohol que está en una de las mesas camino a la puerta. Salió a la calle, un tanto concurrida por el horario. Mientras iba en su auto, casi llegando al trabajo, vio una serie de carteles publicitarios nuevos colocados en el camino. Al llegar vio a varios de sus compañeros, los cuales, en secreto, lo odiaban por aquellas razones estrictamente relacionadas al ámbito laboral. A pesar de ello, estimaba que esos seres en potencia podrían devenir “humanos”. Recordó la leyenda en uno de los carteles:

¡Sea feliz, compre chocolates Stuart!”.

Ya en el trabajo, la conversación, medianamente humana, que tuvo con sus compañeros contuvo algunas preguntas sinceras: ¿Cómo estás? -pregunto uno de sus compañeros. Pareció realmente honesta esa pregunta, sin embargo eso no duró mucho. Le siguió otra pregunta por parte de otro, buscando crear alguna reacción y resultando de carácter insustancial, ¿Por qué sigues trabajando aquí si tienes “buena pasta”? Sólo atino a dar una mirada que respondió por él: Disculpen, tengo que retirar unos papeles. Vino a su mente una frase que leyó en una de las botellas que tenía en su casa:
Un momento para usted, un momento único al lado de “Lieber”, su bebida de mesa”.

Terminaba el día y su cansancio era el mismo desde el inicio del día. El cansancio siempre lo acompañó. Nací “cansado”, -se decía a sí. Al llegar a su casa se puso a pensar en los pequeños momentos en los cuales ese “cansancio” se sintió en menor medida. Uno de ellos fue cuando habló con aquella mujer tan comprensiva, otro cuando pasó por una vidriera de una gran librería de camino a casa donde vio un título que le llamó la atención; otro al por fin darles un “hasta luego” a sus “amigos”.



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