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Historia Corta - La iliada de Victoria

RESUMEN: Es la historia de amor de una lectora y soñadora adolescente llamada Victoria, donde sus fantasías se convierten en realidad cuando conoce a Paris. A los doce años, Victoria, estaba en el salón de clases de la secundaria; se sentía extraña y fuera de lugar pues era la primera semana estando en una escuela nueva y sin conocer a nadie, bueno, sólo a dos que venían de su misma escuela. Uno de esos primeros días al sonar la campana para salir al recreo tomó la decisión de no hacerlo, prefirió quedarse sentada en su butaca. Eso de ¿quieres salir conmigo al recreo? ¡Le sonaba tan extraño! No tenía idea que tanto implicaban esas palabras y que tanto la comprometerían. Los minutos fueron pasando y ella sólo veía a través de las ventanas, sus pensamientos viajaban a un lugar distinto al que se encontraba, podía ser cualquiera de esos que figuraban en sus libros que leía. Su mirada se encontraba perdida entre el infinito de sus historias pero, como si fuese una piedra lanza…

5 consejos para despejar tu mente y comenzar a escribir


Uno de los problemas más conocidos con el que nos enfrentamos al comenzar algún texto es el llamado “bloqueo del escritor”. Para reconocerlo sólo hace falta darnos cuenta que dentro de nosotros se encuentra un pequeño genio maligno (peor que el que menciona Descartes en sus meditaciones) que esconde de nosotros todas las ideas y palabras que necesitamos para expresarnos y, en su lugar, deja una gran cantidad de incertidumbre e indecisión que no nos permite escribir más allá de un párrafo sin destrozar la hoja en la que estamos escribiendo, ya sea de manera virtual, al apretar la pequeña cruz en nuestro procesador de textos, o de manera física, al arrancarla de nuestro cuaderno y tirarla.
Es por eso que aquí te traemos 5 formas para despejar tu mente de ese genio maligno y comenzar a escribir. Toma en cuenta que estas recomendaciones pueden ser alteradas totalmente para adecuarlas a tu contexto, así que, si algo no se ajusta totalmente, siéntete libre de alterarlo.

1. Escribe sin importar la calidad del texto


Para poner a trabar esas neuronas y guiarlas por el camino que buscas (aunque tal vez aún no sepas cuál sea) te recomendamos escribir sin importar la calidad. El propósito de este ejercicio es como el calentamiento para un deportista, si bien no es la obra ganadora de premios literarios que esperas, sí es el principio de ésta.
Tal vez sientas algo de frustración al principio, ya que no tendrás las mejores ideas, pero te garantizamos que poco a poco saldrá algo que te ayudará a encender esa chispa que necesitas y dejará fluir tus ideas.

2. Aléjate de cualquier distracción


Apaga tu teléfono móvil, tu televisión, desconecta el internet, no hagas caso de tus redes sociales, básicamente aléjate de cualquier cosa que pueda entretener tu cerebro en algo más que escribir. Recuerda que el proceso de crear un texto, además de inspiración, también es disciplina y si no la pones en práctica, tu agilidad al escribir puede atrofiarse y cada vez te costará más poder continuar con esa pasión.

3. Visita nuevos lugares


No es necesario gastar tu dinero en boletos de avión ni en habitaciones de hotel para poder visitar lugares nuevos, basta con asistir a un café al que nunca hayas ido, visitar una plaza o parque donde puedas sentarte a escribir o incluso, si te es posible, puedes ir a la playa a inspirarte con las olas del mar.
Si no encuentras un lugar tranquilo y alejado de la gente, aprovecha los lugares concurridos para observar lo que allí sucede, muchas veces esto también nos inspira y ayuda a despejar nuestras ideas.

4. Inspírate en imágenes 


Muchas veces las imágenes nos ayudan a activar nuestra imaginación. Puedes tomar una fotografía, una pintura o cualquier imagen que encuentres para comenzar a crear una historia, piensa en lo que puede estar sucediendo, cómo sucedió y cuál será su desenlace. Esto te ayudará a echar a volar tu creatividad y te será más fácil comenzar a escribir.

5. Lee


Muchas veces el remedio más simple es el indicado, ¿Qué hacer cuando no tienes ideas para escribir?, pues regresar a lo básico: leer. Mientras más leas más ejercitas tu imaginación y, por lo tanto, tu creatividad. Además, incrementas tu vocabulario y recursos literarios, al mismo tiempo que te preparas mejor para comenzar con tu texto.

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