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Poesía - Después de un viaje

La piedra: Alarido de la noche. Una voz desgarra por dentro mi garganta. Mi voz, extraña, venida de la sangre: Latido convulso. Una paz desencajada, violenta. Me desconozco frente al espejo y a todas las cosas pero esta materia es parte de mi ser, he dejado de ser para ser mundo. Todo el tiempo; el tiempo: Esta saliva que brota y escurre como un delirio recalcitrante. La bestia llama de muy lejos y convoca a todas las bestias. Dentro de mí el animal que despertó al cruzar el puente después del viaje reclama al unísono mi alma, mi alarido. Lo inexorable rompió el día a la mitad y el fruto fue la noche. Sobre mi cabeza el árbol perverso sustrajo de mis venas mil vidas, la luz vino después con la fuerza esplendida de lo temerario y tras un día de girar sobre mi cuerpo la palabra floreció sobre mi diafragma. *** Espero… Pero mis dedos accidentados convierten el polvo en pelusa. Intento tomar la pluma, pero el desgano de los objetos sobre la mesa me muestra las cicatrices de la Diosa primigenia, profetizad…

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    1. Buenas Tardes Victor Hugo, por supuesto que puedes mandar poesía, te invitamos que mandes tus textos a los correos indicados en la convocatoria o al correo contacto.editorial@elfuturodelayerhoy.com, una vez que recibamos los textos mandaremos una confirmación de recepción y anunciaremos a los seleccionados a finales de Noviembre.

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