Skip to main content

Posts

Showing posts from January, 2019

Poesía - Después de un viaje

La piedra: Alarido de la noche. Una voz desgarra por dentro mi garganta. Mi voz, extraña, venida de la sangre: Latido convulso. Una paz desencajada, violenta. Me desconozco frente al espejo y a todas las cosas pero esta materia es parte de mi ser, he dejado de ser para ser mundo. Todo el tiempo; el tiempo: Esta saliva que brota y escurre como un delirio recalcitrante. La bestia llama de muy lejos y convoca a todas las bestias. Dentro de mí el animal que despertó al cruzar el puente después del viaje reclama al unísono mi alma, mi alarido. Lo inexorable rompió el día a la mitad y el fruto fue la noche. Sobre mi cabeza el árbol perverso sustrajo de mis venas mil vidas, la luz vino después con la fuerza esplendida de lo temerario y tras un día de girar sobre mi cuerpo la palabra floreció sobre mi diafragma. *** Espero… Pero mis dedos accidentados convierten el polvo en pelusa. Intento tomar la pluma, pero el desgano de los objetos sobre la mesa me muestra las cicatrices de la Diosa primigenia, profetizad…

Poesía - Para la mujer que dio su campo

Ella tenía olas y tormentas en sus ojos.
Flores y bosques formaron su cabello.
Belleza y pérdida hicieron su estructura ósea.
Ella no tenía miedo a nada pero su mente le decía lo contrario.
No podía controlar sus emociones pues su mente jamás se apagaba.
Ella quería desaparecer de este mundo y, sin embargo, se encogía cada vez que ponía un pie afuera.
Ella es y siempre será la torre más grande en esta ciudad menguante.
Ella era miserablemente feliz, conteniblemente libre, abrumadoramente ligera.
Fue rescatada con amor y compasión cuando solo sabía sobre desesperación y tristeza.
La sacó de su locura y la puso bajo su protección.
Sembró semillas en el bosque, que se convirtieron en florecientes pétalos de esperanza en su vida.
Ella observó cómo su noche se convirtió en día.
Como su oscuridad se convirtió en luz.
Todavía deambula, de vez en cuando, a la poderosa fuerza de una cascada, pero ya no quiere ahogarse.
Todavía deambula, de vez en cuando, en la soledad de un desierto, pero ya no está varada…

Poesía - Mojada

Quiero respirar sobre tu boca,
y no me importa si la multitud nos mira.
Soy un meteorito
y colisiono sobre vos;
quiero cabalgarte,
sin desnudarnos,
al frente de todos;
que se indigne y sorprenda la masa,
que sepan
que yo no me oculto en el amor,
lo sudo y rebalso.
No me dan asco ni vergüenza mis secreciones,
porque chorreo sentimientos, sensaciones y verdad.

Con amor y locura
Becca

---

Encuentra este poema en nuestra revista por medio de las siguientes ligas:
Issuu: https://bit.ly/2VWdQFS Google books: https://bit.ly/2QRg2uk
También se puede apoyar a la revista comprando las versiones disponibles en Amazon:
Amazon eBook: https://amzn.to/2szdGa4 Amazon físico: https://amzn.to/2MfJauM